
Después del 6-1 que Bolivia le endosó a Argentina, el seleccionador de la albiceleste, Diego Armando Maradona, ha decladrado que se siente enojado y con ganas de revancha. El seleccionador reconoció la superioridad de la selección Boliviana y manifestó que la altura de La Paz, capital de Bolivia en la cual se jugó el partido no habia tenido nada que ver en el mal juego del equipo.
Los medios de comunicación argenitinos han descrito la derrota como una verdadera humillación a la cual el la selección de su país no se había visto sometida en decadas.